Síndrome del Impostor: La Duda que Silencia tu Autenticidad

Publicado el 19 de noviembre de 2025, 10:32

Últimamente me están ocurriendo muchas cosas.

Para quien no lo sepa, hace unos meses tomé una decisión muy importante y muy dura para mí. Me llevó a replantearme muchísimas cosas: de mí misma, de lo que estaba haciendo, de lo que quería llegar a ser…

Es complejo, sobre todo cuando crees que ya lo tienes todo: estabilidad económica, laboral, tienes vivienda, coche, pareja… Y justo cuando tienes esa aparente calma, la vida te dice que no. Como ya sabemos, en la vida es adaptarse o morir. Así que, tras bastante sufrimiento generado por mi propia resistencia al cambio, di un giro de 360º, y todo esto me lleva a escribir hoy.

La cuestión es que cuando empiezas algo nuevo, algo que te apasiona, pero que desconoces, la incertidumbre se vuelve gigante. Empiezas a llenarte de dudas, miedos e inseguridades… Y más si eres como yo, que voy con la escuadra y el cartabón por la vida para que todo salga perfecto.

Es en este momento cuando empezamos a dudar de uno mismo y a menospreciar lo que valemos. Estamos fuera de la zona de confort y nos cuesta ser capaces de ver más allá de nuestros miedos.

La Revelación del Síndrome del Impostor

 

Este sábado pasado, mi pareja me insistía en que aplicara a una oferta de unas prácticas y fue algo que me puso muy tensa. Me puso muy tensa por todo lo que te cuento, pero también porque él se indignó y me dijo algo que lleva muchísima razón: “¿Cómo eres capaz de ver todas las virtudes y potencialidades de los demás y ser incapaz de ver las tuyas?”

Uff, duro, ¿eh?

Te voy a ser sincera: hasta este punto exacto del texto, no me he dado cuenta de que todo lo que mi pareja estaba describiendo se llama Síndrome del Impostor. Es decir, da igual lo que hagas y lo que consigas, nunca será lo suficientemente bueno, único, merecedor… En definitiva, nunca eres suficiente para ti mismo.

La verdad es que soy capaz de decir con bastante facilidad que esto lo puede hacer cualquiera, que seguro que lo estoy haciendo mal porque me resulta sencillo, que no tengo nada que ofrecer diferente a los demás y más cosas que, siendo sinceros, no le diría a nadie porque duelen, y mucho.

¿Cómo reconocer que dudamos de uno mismo?

 

Si te has sentido identificado, estos son los principales síntomas del Síndrome del Impostor:

  • Duda crónica de sí mismo.

  • Miedo constante a ser descubierto como un fraude.

  • Atribución de éxitos a la suerte o a factores externos.

  • Perfeccionismo y sobreesfuerzo para compensar la inseguridad.

  • Dificultad para aceptar elogios o reconocimiento.

Por supuesto, todo esto puede generar una baja autoestima y un alto riesgo de experimentar depresión, ansiedad y estrés o agotamiento. Resulta que hay estudios que indican que el 70% de los trabajadores lo sufre.

Los 5 Tipos de Síndrome del Impostor

 

Podemos encontrar 5 tipos, que a menudo se superponen:

  • Los Perfeccionistas: Sienten que el éxito no es satisfactorio porque creen que "podrían haberlo hecho mejor".

  • Los Expertos: Sienten que no tienen el conocimiento suficiente y temen ser desenmascarados.

  • Los Genios Naturales: Se juzgan si no hacen las cosas con facilidad y rapidez.

  • Los Solistas (Individualistas): Sienten que pedir ayuda es una prueba de incompetencia y deben hacerlo todo solos.

  • Los Superhéroes/Supermujeres: Se sobrecargan de trabajo para compensar su sensación de insuficiencia.

Estrategias para Superar el Síndrome del Impostor

 

Pero no te preocupes, todo tiene solución en esta vida y yo vengo a ofrecer una pequeña luz al final del túnel. Vamos a practicar una serie de estrategias juntos para superar el síndrome del impostor:

1. Separar Hechos de Historias

  • Enfócate en los hechos: Cuando aparezca el pensamiento de "soy un fraude", contrarréstalo con evidencia concreta (elogios, logros, métricas de éxito).

  • Crea un diario de logros: Anota elogios, comentarios positivos y éxitos personales como recordatorio tangible frente a la duda interna.

2. Cultivar la Autocompasión

  • Cambia el Crítico Interno: Trátate a ti mismo como tratarías a un buen amigo que se siente incompetente. Sé amable contigo mismo.

  • Acepta la Imperfección: Entender que nadie es perfecto y que el error es parte esencial del aprendizaje y crecimiento.

3. Buscar Conexión y Romper el Silencio 

  • Habla sobre ello: Comparte tus sentimientos de "impostor" con personas de confianza (amigos, mentor, psicólogo, conmigo por privado). El síndrome prospera en el silencio; saber que otros exitosos también lo sienten es muy liberador.

  • Revisa las Atribuciones: En lugar de atribuir el éxito a la suerte, re-asigna la causa a tu esfuerzo, habilidades y perseverancia.

 

Estoy totalmente segura de que con tiempo y constancia ese pensamiento cambiará. Y cuando sientas que te vas a auto boicotear, recordarás que eres la persona más competente y maravillosa del mundo.

 

Si esta charla te ha resonado, te invito a una pausa con tu café: ¿Qué tipo de impostor eres tú? Romper el silencio es el primer paso para cambiar la historia que te cuentas.

Con cariño,

Rocío

 

Referencias

Te dejo algunas fuentes que a las que he recurrido para apoyar mi reflexión:

Añadir comentario

Comentarios

Todavía no hay comentarios